lunes, 13 de abril de 2009

Mi recuerdo más feliz




No era la primera vez que nos acostábamos en la misma cama, pero sí la primera que dormíamos juntas. Nos abrazamos de frente y así llegó el sueño. Si yo me giraba a izquierda, tú me abrazabas por detrás, si te girabas tú, yo lo mismo. Hasta la piel nos estorbaba.

De madrugada nos despertamos pegadas. Yo te dije: "quiero saberlo todo de ti". Y empezaste a hablar.

3 comentarios:

  1. yo me he acostado en muchas camas y con mucha gente... pero nunca he dormido con nadie...
    nada de abrazos, nada de giros, ni piel sobrante...
    nada de madrugadas charlando como si el alba nos fuera a matar el habla...
    cómo lo echo de menos... joder

    ResponderEliminar
  2. :)

    Me gusta eso de quedarse pegadas.

    Cuánto tiempo, ¿verdad?

    ResponderEliminar